Recortes en la esperanza de futuro

Carta a los jóvenes

(Si tienes de 16 a 20 años deberías leer esto con mucha atención)

Nuestros abuelos pensaron que debían trabajar duro para poder dar un futuro mejor a nuestros padres, enmarcados en la postguerra, tenían la fe que en el futuro se viviría mejor. Nuestros padres nos cuidaron con la misma creencia pero añadiendo otra premisa: que a nuestros hijos no les falte lo que nosotros no pudimos tener. Por este motivo, en la gran mayoría de los casos, nuestros progenitores se esforzaron para que nuestra infancia fuera de un excelso bien estar.

Crecimos con la seguridad de vivir en un presente estable y la convicción que el futuro sería perfecto. En España se ganaba dinero, si tenías un piso lo vendías por el doble de su precio, conseguíamos créditos para todo, las grandes empresas querían trabajar con nosotros. Si estudiabas y te formabas debidamente accederías a un trabajo que te proporcionaría el salario necesario para vivir una vida feliz en tu casa de ciudad, la de verano y los dos coches por familia. ¡Viva las vacas gordas!

A día de hoy el paradigma ha cambiado, seguramente los jóvenes que ahora estudiáis en la escuela o la universidad estáis en los mejores años de vuestra vida. Se empieza a percibir la sensación que lo mejor es el momento y que el futuro no va a mejorar la situación. Han construido un presente en el que se facilita prácticamente todo a los jóvenes. Por este motivo, y muchos más, los adolescentes no sufren la presión que durante años padecieron otras generaciones de estudiar para tener un futuro mejor. La ley del presente, un carpe diem de comodidad creado por exceso de proteccionismo.

El concepto de familia ha cambiado, trabajan padre y madre en detrimento de las horas de convivencia con los descendientes. El fracaso escolar ha aumentado de manera preocupante, los ninis crecen como un virus que crea zombis para el desarrollo económico e intelectual del país. Se elevan los casos de licenciados que no encuentran empleo. No hay trabajo, pero lo más preocupante es que no lo va a haber en un futuro próximo. El Gobierno no te va ayudar. Crecen los recortes en educación e investigación, somos uno de los peores países en ayuda a los estudiantes, os ven como un gasto y no como una inversión. Ya sabéis, la culpa de la crisis parece que la tenga la sanidad y la educación…

¿Has pensado que quieres estudiar?

¿ADE? Las pequeñas y medianas empresas están con el agua en el cuello, los negocios de toda la vida de tu ciudad están cerrando.

¿Medicina? Nuestros mejores médicos se van al extranjero por falta de plazas en los hospitales.

Y así con todo. Cualquier carrera en la que estés pensando seguramente su sector laboral está en crisis, con recortes o totalmente estancado. En España seguimos batiendo récords en el 2012, casi el 23% de paro y un panorama poco esperanzador. En menos de 5 años hemos duplicado nuestra tasa de parados, colocándonos como líderes indiscutibles de la eurozona.

SUBE 

– Población: más de 46 millones de personas

– Déficit

– Paro

BAJA

– PIB de España

– Contratos registrados

– Nivel académico

Mira a tus compañeros de clase, ¿cuántos sois? Es muy probable que de todas las personas que tienes a tu alrededor solamente encuentren trabajo 8 ó 10 al terminar los estudios … ¿serás uno de ellos?

Si crees que por aprobar el próximo examen vas a tener ventaja respecto a ellos, estás muy equivocado. No estoy hablando de sacar las mejores notas, naturalmente eso es importante, esto sólo te dará ventaja en un papel. Aprende a escribir y expresarte correctamente, domina varios registros de conversación, habla inglés y si eres previsor seguramente deberías estudiar chino o alemán. Cultiva tu inteligencia, no sirve de nada tener dos carreras si no eres listo y espabilado. Haz contactos, conoce mucha gente de todo tipo, siempre puedes conocer al hijo del jefe de personal de una multinacional; esto te abrirá muchas puertas. Debes estar al corriente de todo lo que pasa en el mundo, especialmente en tu país. Una persona informada esta doblemente preparada, así que empieza a utilizar tu portátil para leer más prensa y noticias de actualidad.

Sólo habrá trabajo para el mejor, debes esforzarte para ser uno de ellos. Puedes empezar a preocuparte y plantearte que tu primer coche no lo tendrás a los 19 años como tu hermano mayor, las cosas han cambiado. A papá ya no le concederán una hipoteca ni un aumento de sueldo. Se ha cerrado el grifo para todos, llega la recesión. Ni los mejores expertos ven una mejora antes del 2014, así que esto que has escuchado de la crisis va para largo.

No hay empleo, seguramente lo has oído en una conversación familiar, lo habrás visto en la televisión y muy pocos lo han leído en un periódico. El futuro no es para lanzar cohetes, vives en un mundo de competición. A nadie le va a importar lo mucho que te esforzaste en tu Trabajo de Investigación o tu Tesis (para los que no copiaron), lo trascendente será tu capacidad de supervivencia en la jungla de la vida. No desesperes, no es el Apocalipsis.

Vamos a citar algunos números para la reflexión: (Instituto Nacional de Estadística)

Paro 16 a 24 años (miles de personas)

2006 – 255,6

2007 – 238,6

2008 – 304,6

2009 – 441,1

2010 – 452,5

Tasa de paro para menores de 25 años

2008 – del 21% al 29%

2009 – del 35% al 38%

2010 – del 40% al 42%

2011 – del 45 al 46%

Tasa de empleo para menores de 25 años

2006 – del 42% al 45%

2007 – del 41% al 45%

2008 – del 36% al 40%

2009 – del 28% al 32%

2010 – del 25% al 27%

2011 – del 24% al 25%

¿Qué te parece? ¿Aún piensas que te espera algo positivo en el futuro? Ya te he dicho que no te alarmes, no es una predicción Maya del fin del mundo.

Emigrar siempre va a ser una buena solución, España no es prospera. Te recomiendo Suecia (héchale un vistazo a este post).

Acuérdate que te recomendé expresamente que aprendieras alemán o chino, no puedes descartar la idea de salir fuera del país a buscar trabajo.

¿Cómo llevas el inglés?

¡Suerte!

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La navaja de Ockham

El principio de la navaja de Ockham indica que las explicaciones nunca deben multiplicar las causas sin necesidad. Cuando existen dos o más planteamientos para un fenómeno, la explicación más simple tiende a ser la correcta.

Si nos encontramos con un árbol quemado podríamos pensar que un misil antiaéreo se desvió de su órbita y fue a parar al árbol del parque. Aunque posiblemente la explicación más simple y acertada es que le cayó un rayo.

Muchas veces he escuchado a personas quejarse por falta de suerte o por tenerla en su versión mala. Argumentos poco sólidos sobre el por qué uno no lleva la vida que desearía, no conduce el coche que le gustaría o no se ha casado con la mujer que ama.

En realidad todo es más simple, nosotros somos los verdaderos propietarios de nuestro destino. Si tienes el pensamiento que hay algo que deberías de haber tenido o hecho en el pasado y en este momento ya no funciona para ti, debes deshacerte de él. Lamentarte lo único que hace es inmovilizarte.

Lo que crea tu vida son tus pensamientos. Si piensas de forma negativa sobre ti y te pones etiquetas limitadoras, lo que haces es tenderle una trampa a tu futuro. Vivirás atrapado en el pasado y tu autoestima al nivel del suelo.

Si hay algo de ti mismo que no te gusta y te crea problemas, simplemente haz algo para cambiarlo. Todo depende de tu mente y tu capacidad de procesar las cosas. Las personas utilizan las etiquetas para justificar que su vida no está ordenada o que no es feliz.

¿Porqué no tengo el trabajo que deseo?

A)   Existe una fuerza cósmica que viaja por el universo buscando mala suerte y cuando la encuentra me la envía directamente a mí.

B)   No me formé lo suficiente y no hice lo que era necesario en el pasado para conseguirlo.  

Si se lo preguntáramos a Ockham nos diría que los hechos del presente son las consecuencia de lo que hemos hecho en el pasado. No hay enanitos ni duendes verdes fastidiándonos la vida. Tampoco bajó un OVNI para abducirte y hacer de tu existencia un sin fin de excusas y justificaciones para no avanzar. Si algo no te gusta o no te parece bien, sólo tienes que cambiarlo. El fracaso no existe, sólo hay resultados.

Haz una lista de todas las cosas que no te gustan de tu vida (análisis del estado presente). A continuación otra con las que te gustaría tener en el futuro (estado deseado). Después hazte esta pregunta:

¿Qué recursos necesito para cambiar del estado presente al deseado?

Convierte las necesidades en posibilidades.

Las 7 claves de la excelencia deportiva

“Quien conquista a los demás es fuerte; quien se conquista a sí mismo es poderoso”.

Lao-tsé (570 AC-490 AC) Filósofo chino.

1. Compromiso

¿A dónde quieres ir y qué compromiso supone llegar ahí?

Perseguir un sueño y hacer todo lo necesario para ayudar – colaborar – contribuir. Fijarse unas metas personales y perseverar pese a los obstáculos, en los momentos malos recordar tu sueño – meta. El compromiso surge cuando te entregas a tu cometido y disfrutas del crecimiento personal continuado (recorrer tu camino).

La superación es tener o crear una visión positiva de adónde quieres llegar.

Un objetivo no tiene por qué convertirse en lo único a lo que aspires en la vida, pero sí debe ser lo único que exista para ti durante el tiempo que estés en el entrenamiento.

 2. Atención dirigida

Liberarse para que las cosas buenas sucedan de una forma natural (filosofía Zen). Estar centrado con la tarea y plenamente conectado con ella. Estar centrado lo es todo. Se trata de un espacio mental donde no existe nada más.

Centrarse es la habilidad mental más importante entre las que se asocian al aprendizaje creciente y al desempeño de alto nivel y consistencia. Ahí donde vaya tu concentración todo lo demás te seguirá, ella es tu líder.

3. Confianza

La confianza en tus acciones aumenta o disminuye según la calidad de tus experiencias y la medida en que has desarrollado tu fuerza mental. La confianza surge de tu compromiso con un trabajo de calidad, de hablarte a ti mismo de forma positiva sobre tus experiencias o tu papel en ellas y mantenerse positivo a través de multitud de desafíos y batallas a lo largo del camino. Esta surge cuando te sientes seguro de quién eres y qué haces.

Piensa en tu capacidad de forma positiva y recuerda que hay alguien que confía en ti para que actúes como si pudieras conseguirlo. Recuerda tus éxitos en experiencias pasadas (Visualización).

Extrae continuamente lecciones constructivas para mejorar la calidad y consistencia de tus actuaciones. La única manera de vencer en el juego de la confianza es fortalecer nuestras habilidades mentales. La confianza es como una llave maestra: abre la puerta de los mayores niveles de superación personal. Este don procede del respeto a ti mismo y de liberar tu cuerpo y mente para que actúen sin limitaciones.

4. Visualizaciones positivas

Es utilizar la imaginación de manera positiva para producir inspiración y visiones positivas. También ayuda a acelerar el proceso de aprendizaje. Además de aumentar tu confianza.

Los pensamientos y las imágenes positivas ayudan a crear el estado mental y la concentración para una actuación de calidad, y guían tus acciones de una manera positiva. Los mejores profesionales actualizan sus recuerdos positivos, rememoran sus sentimientos durante sus mejores actuaciones y crean unas visiones positivas de futuro. Utilizan sus visualizaciones para prepararse mentalmente para una práctica de calidad (filosofía Zen).

5. Preparación mental

Desarrollar habilidades físicas, mentales y técnicas que son esenciales para sobresalir en el deporte y la vida. Seguir un camino que saque lo mejor que hay en ti. Además de aprender las habilidades esenciales y llevarlas a la práctica para perfeccionarlas, es importante extraer lecciones y conclusiones de cada una de tus experiencias.

Puedes prepararte mentalmente si piensas en tus objetivos y en lo que vas a hacer para alcanzarlos. Para continuar aprendiendo y lograr un desempeño de alto nivel, es fundamental desarrollar un plan de acción y una forma de pensar que te lleven al estado ideal de preparación. Cuando descubras qué es lo que funciona y lo que es mejor para ti, has de seguir ese camino.

Las mayores barreras en nuestro camino a la excelencia son las psicológicas que nos ponemos nosotros mismos, muchas veces sin darnos cuenta.

 6. Control de la distracción:

Mantener una concentración eficaz y positiva frente a las distracciones. Es necesario entrenar esta habilidad mental para rendir al nivel deseado y llegar a la superación personal.

El control de la distracción se refiere a tu habilidad para mantener o recuperar una concentración positiva cuando te enfrentas a distracciones potenciales, obstáculos, material negativo o retrocesos. Las distracciones pueden ser externas, cuando proceden de la gente o las circunstancias de tu entorno; o internas, cuando surgen de tus propios pensamientos o de tus experiencias. Cuando esto sucede debes recordar rápidamente cual es tu objetivo y el buen camino para alcanzarlo. Los grandes profesionales son los que llegan a controlar sus distracciones o los que tienen una gran capacidad para recuperar la concentración después haberla perdido.

 7. Aprendizaje constante:

El jugador inteligente sabe lo que hace bien y lo que debe mejorar pues extrae lecciones importantes de cada experiencia o actuación. Debes tener como objetivo el mejorar en aspectos importantes y poner en práctica las lecciones aprendidas en tu aprendizaje constante.

El aprendizaje constante se centra en tres acciones importantes:

1- Reflexionar sobre lo que salió bien y por qué salió bien.

2- Apuntar a objetivos relevantes para continuar mejorando.

3- Aplicar las lecciones aprendidas

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Basado en el libro:

Entrenamiento mental, Terry Orlick (2003)

Editorial Paidotribo

 

El entrenador de baloncesto: La planifiación

     

             Para el entrenador la planificación es como la base de datos que procesa y controla el ordenador de un equipo. Ésta engloba todas las acciones que se van a llevar a cabo para realizar los planes y los proyectos en un período determinado. En la competición, cuando dos equipos están igualados, la ventaja la tiene aquél que utiliza planes preparados de antemano. Por este motivo, no entiendo un equipo bien trabajado sin que su entrenador haya invertido muchas horas en la confección de una estrategia de trabajo.

             Diseñar, programar y elaborar un proyecto formativo son sinónimos de planificar en el deporte. Con los años el entrenador aprende a mejorar su capacidad de organizar sus actividades y, poco a poco, configura lo que va a ser su método de trabajo. Aunque ésta no es tarea únicamente suya, también deben participar los directores técnicos, los miembros del club, los jugadores y todas las personas del entorno que tengan influencia directa. Es lo que llamamos grupo de trabajo, que engloba desde los preparadores técnicos y físicos hasta el que hace la tarea más pequeña en el equipo.

              La buena planificación es la que tiene un carácter flexible basada en el análisis y adaptación a la realidad variante. No hablamos de improvisar, sino de adecuarnos a la evolución de los jugadores, del equipo, de la competición y del propio juego del baloncesto. Muchas veces debemos variar nuestro plan inicial por no haber hecho un buen análisis inicial del estado antes del comienzo de la temporada. La ilusión por llegar lejos a veces nos ciega la realidad, queremos trabajar tantas cosas que terminamos alejándonos de los objetivos lógicos. Lo más sencillo y práctico va a ser siempre lo más efectivo. Lo primordial es reforzar lo básico, todos aquellos pequeños detalles que deben aplicarse como hábitos diarios para conseguir resultados con un trabajo a largo plazo. 

             No va a pasar absolutamente nada si termina el curso y no hemos trabajado todos los puntos que teníamos previstos al comenzar, lo verdaderamente preocupante sería haberlo hecho todo pero sin llegar a aprenderlo. En términos de planificación hablamos de calidad y no de cantidad, donde cada concepto tiene un tiempo no escrito para ser asimilado. Empezando por los conceptos básicos les iremos añadiendo dificultad progresivamente, de tal manera que la planificación siga el ritmo de mejora marcado por los jugadores y el equipo. Esta manera de trabajar se adapta mucho mejor a las necesidades reales del grupo, aunque esto no quiere decir que no luchemos por hacer aprender más y mejor a cada uno de ellos.

              El grupo de trabajo deberá observar y valorar el progreso del programa, para poder efectuar cambios o reforzar aspectos importantes que en principio no estaban previstos. De este estudio nacerá una nueva planificación que va a sustituir y mejorar la anterior, y se va a convertir en el camino más real al éxito deportivo. Quiero remarcar que no vamos a cambiar el contenido de nuestro trabajo si nos encontramos con jugadores poco sacrificados, que mejoran lentamente o que no prestan suficiente atención; en este caso el problema no es la planificación sino de paciencia y disciplina.

  

“Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada”.

Proverbio chino

             Su configuración siempre va a depender de las características del equipo y sus jugadores, no de nuestra filosofía o visión del juego. La dirección de la planificación la marca el equipo y el método de trabajarla, el entrenador. Aunque existan fórmulas que nos han funcionado en etapas anteriores, no serán nunca garantía de éxito con una nueva plantilla. Da igual si se trata de infantiles, minis o cadetes, no hagamos caso (sólo a modo de guía o manual de orientación) de las planificaciones que encontramos en libros, apuntes de cursos u otros entrenadores. A la hora de la verdad debemos trabajar lo que nuestro equipo necesita realmente en ese momento. He visto júniors que no saben hacer un cambio de mano con reverso, o minis que están preparados para conceptos de infantiles. Cada jugador y equipo tiene una edad formativa independiente a la categoría en la que juega, y es en ese estado de aprendizaje en el que debemos basarnos para configurar nuestro plan de trabajo.

Una vez tengamos previstos todos los aspectos de la planificación, hay tres conceptos que debemos tener claros para el día a día:

  • Constancia: Seguir una planificación requiere un trabajo continuo, preparar los entrenamientos en función de lo planeado. A veces las cosas no salen como queremos pero no por eso hay que cambiar sino ser más constantes y exigentes. Es un error muy común empezar muy fuerte y, poco a poco, desinflarse con el transcurso de la temporada. Somos los primeros que debemos dar ejemplo de trabajo, constancia e ilusión en lo que hacemos.

 “Si el hombre fuera constante sería perfecto”.

William Shakespeare (1564-1616) Escritor británico.

 

  • Análisis: Valorar ejercicio a ejercicio y sesión a sesión el desarrollo de nuestro plan. Si somos capaces de medir y valorar el trabajo podremos adaptar la planificación a la realidad de nuestro equipo y de esta manera mejorar. Planificar es adelantarse, y de un buen análisis podemos prever y evitar futuros errores.

 “Cuando el carro se haya roto, muchos os dirán por donde no se debía pasar”.

Proverbio turco

 

  • Equilibrio: No podemos ser extremistas en baloncesto, todo es relativo y depende de muchos factores distintos. Tenemos que encontrar el punto en el cual seguimos lo planificado y a la vez adaptamos el proyecto a la situación real. Una balanza perfecta donde trabajamos todos los conceptos del juego y el desarrollo mental. En definitiva un estado de maestría de todos los elementos.

 “No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás”.

Lao-tsé (570 AC-490 AC) Filósofo chino.

 

El entrenador de baloncesto: La metodología (1a parte)

La metodología trata de encontrar una propuesta válida para optimizar el aprendizaje y que se convierta en una herramienta para gestionar el entrenamiento integral con eficacia. La metodología engloba todo lo que vamos a enseñar y sobretodo, como lo vamos a llevar a cabo. Una serie de factores que, juntamente con las teorías del entrenamiento, influyen de manera directa en la adquisición de las habilidades.  No sólo es importante conocer los elementos que afectan al aprendizaje, sino que hay que conocer la manera de desarrollarlos.

Conocer la metodología de los fundamentos del baloncesto es esencial para el entrenador. Convertirnos en estudiosos del baloncesto, en verdaderos entendidos en la materia ya que, no es necesario ser el mejor entrenador cuando puedes ser el más listo. Entre nuestras cualidades no sólo tenemos que conocer toda la teoría, también debemos ser capaces de realizar nosotros cada movimiento con una ejecución correcta y clara. Cada explicación debe ir acompañada de un ejemplo visual para que el jugador pueda tener una referencia a la hora de ejecutar un gesto técnico determinado. Sobretodo en los jóvenes que empiezan a jugar, ellos necesitan un patrón a seguir para cada ejercicio.

En lo referente al baloncesto y el jugador, los modelos de ejecución y actuación están mediatizados por las acciones del juego y las características fisiológicas. Por lo tanto, sus patrones no son estructuras fijas e inamovibles, sino patrones modelo que se adaptan continuamente para la obtención del mejor rendimiento.

Tres aspectos resultan importantes en las acciones del jugador de baloncesto:

Naturalmente es muy importante conocer la metodología que hace referencia directa a los aspectos puramente del baloncesto y en especial del jugador. Pero en este apartado quiero dedicarme solamente al entrenador y a su método de trabajo. Así que no haremos un análisis de las características de este deporte, sino una visión particular de lo que es ser entrenador. Esta parte científica se refiere a los métodos de investigación que se siguen para alcanzar una serie de objetivos; en este caso, el foco de estudio es el baloncesto. En este análisis no va a ser tan importante el contenido de lo que hacemos en nuestra planificación, sesión o partido sino la manera de trabajarlo.

En nuestros métodos de actuación debemos conseguir tres objetivos claves:

  • Informar: Proporcionar el modelo óptimo de referencia al jugador. Sin la información correcta de un fundamento o concepto, el jugador no podrá realizarlo correctamente y perderemos autoridad comunicativa. Este necesita saber exactamente lo que el entrenador pide en un ejercicio, en su rendimiento o cualquier aspecto determinante. Debemos fomentar la comunicación, en todas sus vías y canales en su momento indicado, para fortalecer así la relación personal y poder remar todos hacia el mismo lado.

 “La verdadera elocuencia consiste en no decir más de lo que es preciso”.

François de la Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.

  •  Motivar: Cuando explicamos un ejercicio tenemos que incluir claves para captar la atracción del jugador. De la misma manera que cuando hacemos una corrección o informamos sobre algún aspecto no es tan importante lo que decimos como la manera en que lo hacemos. Lo entrenadores no deben ser solamente expertos en el baloncesto, también deben ser buenos comunicadores. Un jugador desmotivado nunca va a alcanzar su máximo nivel de aprendizaje, y no vamos a formarlo de manera integral. Siempre debemos confiar, incluso en los casos más adversos, que motivando al equipo conseguiremos una buena dinámica.

 “Las actitudes son más importantes que las aptitudes”.

Winston Churchill (1874-1965) Político británico.

  •  Reforzar: Es importante manifestar al jugador los avances realizados, ya sea en las correcciones, en la manera en que destacamos su mejora o en entrevistas personales fuera de la sesión. Cuando el jugador está informado sobre lo que debe hacer, se siente motivado y ejecuta bien una acción debe saber que está en el buen camino. De la misma manera debemos ser intransigentes con el jugador que no está en dinámica positiva, y, con nuestros recursos de entrenador, reconducirlo por el bien del grupo.

 “La confianza ha de darnos la paz. No basta la buena fe, es preciso mostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan”.

Simón Bolívar (1783-1830) Militar y político de origen venezolano.

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Muchas gracias.

Formación integral en baloncesto

            Desde hace muchos años ha existido un debate abierto entre “ganar o formar” en categorías inferiores. Podríamos exponer muchos argumentos para defender las dos posturas, todos explicados a la perfección y convincentemente, y tratar de concluir en una decisión decantándonos por un método u otro. Pero en el baloncesto de hoy en día, después de la evolución física, psicológica y social, este debate ha quedado oxidado, anticuado y con falta de riqueza argumental. Hoy por hoy hablamos de la formación integral donde todos los aspectos del juego y de su entorno son tan importantes que deben ser tratados por igual y en conjunto.

             No podemos reducir toda la dimensión del baloncesto a dos términos, pues este deporte es mucho más complejo y se ve afectado por la continua evolución o transformación que experimenta la sociedad. De que sirve un jugador con excelente técnica individual pero sin capacidad de motivación, lucha o la concentración que aporta el deseo de la victoria. Como entrenador, por mucho que trabaje prioritariamente los fundamentos esenciales, quiero ver en mis jugadores los ojos rojos después de una derrota. Y esto sólo lo conseguiremos si hacemos entender al jugador que la sociedad del siglo XXI, nos guste más o menos, está diseñada a nivel mundial por y para los ganadores. No se trata de lo que hagas, sino de lo bien o mal que lo vas a hacer.

             Por otro lado las aptitudes psicológicas ya son de manera contrastada un factor tan determinante como el propio talento del jugador.  El ganar y el perder transmiten mensajes diferentes y necesarios para un individuo, en proceso de madurez, que configuraran las características psicológicas de su personalidad. Curiosamente luego le van a pedir en edad senior que exteriorice todos estos intangibles en una cancha de baloncesto, y sólo si ha recibido una formación integral podremos obtener del jugador una serie de cualidades técnicas, tácticas, físicas, psíquicas y humanas tan necesarias para un equipo.

             En resumen, hablamos de formación integral como el concepto para configurar una planificación y metodología de trabajo que adapte a nuestro equipo y a los jugadores al baloncesto que nos viene. Naturalmente esto no entra en contradicción con las peculiaridades que tiene cada categoría o edad. Es decir, si en categorías de Mini la carga de técnica individual es mucho mayor que la de táctica, no vamos a variar de ningún modo esta planificación. En este caso, hablamos de porcentajes de carga y distribución que aumentan o disminuyen a lo largo de su carrera, basándonos en el estado de progreso del jugador, no en su edad. Lo que si debemos trabajar son todos aquellos intangibles englobados dentro de lo que llamamos capacidad psicológica, y que muchas veces con la buena voluntad de sólo formar no potenciamos en el jugador.

             Nos viene una generación de adolescentes con mucha facilidad para conseguir lo que desean cuando son niños. Es la sociedad de la “Playstation” donde si no me gusta algo le doy al botón de reinicio y puedo elegir el nivel. De esta manera están disminuyendo  paulatinamente valores esenciales como el sacrificio, la lucha, la entrega, la voluntad y la ilusión por conseguir las cosas por uno mismo. En nuestras manos está que este, bajo mi punto de vista, error evolutivo tenga más o menos transferencia en nuestros jugadores.