El entrenador de baloncesto: Las personas antes que los jugadores

          La tarea del entrenador no es nada fácil, a los conocimientos propios del baloncesto le hemos sumado los básicos en psicología. Pero esto no lo es todo,  ya que un buen guía es el que conoce todo de sus jugadores.

          Muchas veces es muy complicado acceder a la información sobre los jugadores por falta de tiempo, contactos, etc. Una buena solución es pedir referencias a antiguos entrenadores que haya tenido a lo largo de su trayectoria, quizás ellos puedan aportarnos datos interesantes. Precisamente, a modo de ejemplo, esto me sucedió hace un tiempo con un jugador adolescente. Conocía sus problemas extradeportivos, su tendencia al mal comportamiento y su pronta vida nocturna. Aún así, me parecía un jugador verdaderamente interesante a nivel técnico y que nos podía aportar cosas que ningún otro jugador lograría hacer para el equipo, con lo que las dudas llenaron mi cabeza sobre si debía ficharlo o descartarlo. Para decidirme llamé a un antiguo entrenador suyo, que lo conocía hace años, con tal de obtener información adicional sobre la clase de persona que podía fichar a la vez que al jugador. Todo lo que me contó fue realmente negativo desaconsejándome rotundamente su contratación. Se trataba de un jugador egoísta y con poco respeto por la figura del entrenador y sus compañeros. Pues bien, no hice caso y me quedé con él. Pasaron las semanas y conseguí que el jugador, dentro del tiempo que duraba la sesión, se comportara de manera responsable y acorde con las normas disciplinarias. Pero, poco a poco, no pude controlar lo que hacía en el vestuario y fuera del pabellón, y su comportamiento nos afectó como jamás había pensado que podía hacerlo un jugador. Sólo decir que no terminó la temporada y tuve que cortarlo a los pocos meses del comienzo de la competición por ser una auténtica “manzana podrida” en el vestuario. Aquél día decidí que en el futuro iba a tener muy en cuenta la opinión de un compañero entrenador, sobretodo cuando sus opiniones estén argumentadas.

           A menudo pensamos que somos los mejores del mundo, que los demás entrenadores son peores y que haríamos las cosas mucho mejor que el resto. De hecho, el gremio de los entrenadores es en el que menos respeto hay entre sus integrantes. Esta prepotencia humana hace que creamos que con nosotros un jugador va a funcionar mejor gracias a nuestro método de entrenamiento y nuestro talento. Si bien hay casos y casos, no podemos pretender borrar y rehacer de nuevo a una persona. No podemos entrar en sus casas e inculcarles hábitos de conducta en su día a día, porque no somos sus padres, profesores de escuela ni tutores. Lo único que somos es el entrenador, y dentro de nuestro campo de actuación podemos ayudar mucho y mucho pero aún así, existen límites y/o limitaciones a nuestro trabajo. Hago especial mención en este punto porque si nos encontramos con un caso como el que he comentado anteriormente, lo mejor será desistir i contratar una buena persona con menos talento antes que a un gran jugador con poca educación. Podemos cambiar cosas, es más, pensemos en que vamos a ayudar a los jugadores a ser mejores personas pero nunca olvidemos que sólo somos sus entrenadores. Lo intentamos una vez, dos y hasta tres si es necesario; pero si el jugador no cumple el código de conducta del equipo y supone un problema para el mismo, entonces no es jugador de baloncesto.

        Lo expuesto en el párrafo anterior responde única y exclusivamente a los casos en los que, como entrenadores, exigimos el máximo de cada jugador en cada sesión con una invariable disciplina y ética de trabajo. La intensidad y la concentración de todos es elevada, existe un sentimiento de equipo y trabajo colectivo que une a sus integrantes hacia un mismo objetivo. Si esto no se cumple, muy probablemente, debemos focalizar toda la atención del trabajo de mejora en nuestro método de entrenamiento y no excusarnos en los errores de los jugadores.

          Phil Jackson¹ en su libro Canastas sagradas nos explica que la concentración no proviene de intentar concentrarse insistentemente en algo, sino de mantener tu mente abierta y no dirigirla a nada. Para conseguir un estado en el cual un jugador es capaz de no pensar en nada más que el baloncesto, es necesario trabajar para que en el vestuario quede todo lo malo que trae consigo una persona antes de convertirse en jugador. Jackson también aconseja que es mejor enfrentarse a los problemas desde una perspectiva de compasión, intentando identificarte con el jugador y observar la situación desde su punto de vista, puede ser un efecto transformador en el equipo. No sólo se reduce la ansiedad del jugador y le hace sentir mejor, como si alguien entendiese por lo que está pasando, sino que también inspira a los otros jugadores a responder amablemente y a ser más conscientes de las necesidades de unos y otros.

La mejor temporada la he tenido con el mejor grupo humano que he entrenado.

1.  Philip Douglas “Phil” Jackson (nació el 17 de septiembre de 1954 en Deer Lodge, Montana), Estados Unidos, actual entrenador de los Angeles LAkers de la NBA además de exjugador de los New York Knicks. Como entrenador, Jackson ha conseguido once títulos de campeonato en la NBA, seis con los Chicago Bulls y cinco con Los Angeles Lakers.
Anuncios

Un pensamiento en “El entrenador de baloncesto: Las personas antes que los jugadores

  1. En numerosas ocasiones nos pasan la ficha de una persona con datos obtenidos por profesionales por los que ha pasado anteriormente, datos más o menos objetivos, datos subjetivos y datos predeterminados por el rol que la persona ha jugado en un lugar y momento concreto, y si bien es cierto que siempre son datos a ser tenidos en consideración no deberían predeterminar nuestra opinión profesional. Es bueno poder descubrirlo por uno mismo sin encasillar a nadie de antemano por la información de otros entrenadores, aunque uno corra el riesgo de equivocarse.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s